La obra analiza de forma crítica la influencia de la tecnología en múltiples dimensiones: privacidad, economía de los datos, inteligencia artificial, trabajo, política y relaciones sociales. Propone que la sociedad ha actuado con cierta ingenuidad frente al entorno digital, sin comprender completamente sus riesgos y consecuencias. A través de un enfoque ético y reflexivo, los autores no buscan dar respuestas definitivas, sino generar preguntas que impulsen una mayor responsabilidad individual y colectiva en el uso de la tecnología, especialmente en un contexto donde los datos y los algoritmos tienen un papel central en la configuración de la realidad